martes, abril 15, 2014

El Fedro de Platón

En el “Fedro” Platón trata la cuestión del la esencia y partes del alma. Comienza señalando que parece más adecuada, dada la dificultad del tema, la exposición alegórica que la investigación racional e inmediatamente nos presenta el mito del carro alado. 
En un resumen literal del mismo: el alma es como una fuerza natural que mantienen unidos un carro y su auriga, sostenidos por alas. Los caballos y los aurigas de los dioses son todos ellos buenos; los de los hombres no. En nuestro caso, el auriga guía una pareja de caballos, uno hermoso y bueno, otro feo y malo, por lo que para nosotros la conducción resultará dura y difícil.
El alma tiene como tarea el cuidado de lo que es inanimado y recorre todo el cielo. Cuando es perfecta vuela por las alturas y administra todo el mundo; en cambio la que ha perdido las alas es arrastrada hasta que se apodera de algo sólido donde se establece tomando un cuerpo terrestre. A causa de la fuerza del alma, este cuerpo parece moverse a sí mismo y ambos ― cuerpo y alma ― reciben el nombre de ser viviente.
La fuerza del ala consiste en llevar hacia arriba lo pesado, elevándose hacia el lugar en donde habitan los dioses. Lo divino es hermoso, sabio y bueno y esto es lo que más alimenta y hace crecer las alas; en cambio lo vergonzoso, lo malo y todas las demás cosas contrarias a aquellas las consume y las hace perecer. 
Dirigidas por Zeus, las almas de los dioses y las de los hombres marchan por el cielo ordenando y cuidando todo. Después de realizar su tarea van a buscar su alimento hacia el mundo supraceleste, hacia la realidad que se encuentra más allá de la bóveda del cielo. En ese lugar se halla la Justicia, la esencia cuyo ser es realmente ser, el ser incoloro, intangible, cuya esencia es sólo vista por el entendimiento, piloto del alma, y alrededor de la que crece el verdadero Saber, pero no la ciencia de lo que nace y muere, de lo relativo, sino la ciencia de lo que es verdaderamente ser.
Las almas de los dioses, dado que son conducidas por dos caballos buenos y dóciles, ascienden sin problemas. La mente de los dioses se nutre de un saber y entender puro por lo que al ver lo que allí se encuentra, se alimenta, se llena de contento y descansa hasta que el movimiento, en su ronda, la vuelve a su sitio. Las almas de los hombres suben con dificultad pues el caballo que tiene mala constitución es pesado e inclina y fatiga al auriga que no lo ha alimentado convenientemente. Así se encuentra el alma con su dura y fatigosa prueba.
De las almas humanas, la que mejor ha seguido al dios y más se le parece consigue ver algo, otras no pueden alcanzar la visión del ser, por lo que les queda la opinión por alimento, “el porqué de todo este empeño por divisar dónde está la llanura de la Verdad, se debe a que el pasto adecuado para la mejor parte del alma es el que viene del prado que allí hay, y el que la naturaleza del ala, que hace ligera al alma, de él se nutre.” Las almas que no han podido vislumbrar nada de lo que allí se encuentra se van gravitando llenas de olvido y dejadez, pierden las alas y caen a tierra.
Las siguientes tesis resumen la interpretación más sencilla del mito:
  • El alma es el principio de vida gracias al cual los seres vivos pueden realizar los movimientos que le son propios;
  • Las cosas naturales están dirigidas y controladas por la divinidad (hipótesis providencialista y teleológica que luego encontraremos en gran parte de la filosofía posterior);
  • El alma humana participa de algún modo de la naturaleza divina, pero también de un principio opuesto que la pervierte y la hace caer al mundo de la finitud, contingencia y muerte;
  • La parte más perfecta del alma humana es semejante a la mente de los dioses y, como la de ellos, se nutre del conocimiento;
  • Frente a la realidad física, más allá de la Naturaleza, en el “ámbito supraceleste”, se encuentra la auténtica realidad, el ser verdadero caracterizado como la esencia que permanece siempre idéntica a sí misma, que carece de propiedades físicas (“incolora e intangible”) y se ofrece sólo al entendimiento (dualismo ontológico);
  • Nuestro destino está en ese mundo perfecto, mundo al que se llega básicamente mediante la Ciencia de lo absoluto (la filosofía o dialéctica) no mediante el conocimiento de lo relativo y mudable (la opinión);
  • Cuando se encarna, el alma olvida aquello que ha conseguido vislumbrar en el mundo supraceleste (rudimentos de la teoría de la reminiscencia);
  • Es habitual también buscar la correspondencia de las partes del alma con los elementos que aparecen en el mito del carro alado: el auriga representa la parte racional, destinada a la dirección de la vida humana, al conocimiento y lo más divino que se encuentra en nosotros; el caballo bueno representa la parte irascible, aquello que permite al alma la realización de acciones buenas y bellas; el caballo malo y rebelde representa la parte concupiscible, aquello que fomenta en nosotros deseos y pasiones y que nos impulsa hacia el ámbito de lo sensible.
P.


Masonería

¿Qué tiene que ver en realidad la idea de laicidad con el método masónico como método de construcción personal? ¿No se trata en realidad de un concepto de orden político ajeno por lo tanto a la metáfora masónica? ¿No es en realidad la laicidad una bandera política entre otras, respecto de la cual la Masonería como institución no tiene más que quedar al margen?
 Creo que podemos descubrir con un pequeño esfuerzo hermenéutico que hay un entendimiento de la laicidad que emparenta este concepto con la función mediadora propia del método masónico. Hay algo en la laicidad tal y como venimos a proponerla, un hilo conductor, que la engarza simbólicamente con el dios Hermes, dios de las encrucijadas y caminos, del diálogo y del comercio, del intercambio y la mediación. Según esta tesis la laicidad no es sino una simple trasposición al ámbito de la Civitas de los mismos mecanismos de comunicación y sociabilidad que rigen en el seno de la Logia.
El principio de mediación forma parte de la masonería constitucionalmente y el mismo se puede deducir de las mismas Constituciones de Anderson cuando en la sociedad fragmentada y traumatizada por los conflictos religiosos y políticos de la época propone la idea de la Logia como Centro de la Unión entre personas que de no ser por la masonería nunca se hubieran conocido, reconociéndose colectivamente en aquella religión de la buena voluntad y las buenas obras en la que todos los hombres están de acuerdo dejando para cada uno sus opiniones particulares. En ese momento Anderson está estableciendo un principio de mediación que puede proclamarse como principio general, según el cual cuando se produce una situación de desencuentro o de comunicación antagonista el principio masónico propone «ir mas allá» de los términos en los que se produce ese desencuentro o ese antagonismo y construir un nuevo marco de referencia en el que las partes puedan reconocerse. Cuando los mundos simbólicos y de sentido en presencia colisionan es preciso realizar una metáfora común, que permita compartir un nuevo lenguaje, en el cual y sin perjuicio, cada uno pueda mantener fidelidad a su viejo lenguaje y se dé sin embargo la posibilidad de una acción comunicativa. Según la fórmula de Anderson esa experiencia de comunicación si se vive genuinamente tiene por sí misma capacidad para transformar a todos los que participan en la comunicación. Cuando la comunicación tiene la intensidad necesaria puede provocar un verdadero efecto de "fusión de horizontes", transformando así la prospectiva con la que cada uno de los comunicantes consideraba anteriormente su propia posición en la comunicación y por ende la de las demás partes ¿Cómo puede ser que la palabra tenga esa virtud?. La Logia puede tener esa capacidad porque es un lugar de encuentro y encontrar, de verdad, a otros seres humanos es una experiencia que no nos deja indiferentes sino que está grávida de consecuencias. Puede aplicarse al encuentro en Logia y  a la comunicación que puede surgir en su seno el razonamiento que le dedica Theodore Zeldin a la experiencia de la conversación como una aventura en la que juntos los seres humanos nos preparamos para hacer del mundo un lugar menos amargo: «La cosa parece imposible en tanto que creemos que el mundo está gobernado por fuerzas económicas y políticas irresistibles, que los seres humanos no somos en última instancia sino animales, que la historia no es más que una larga lucha por la supervivencia y supremacía. Si todo fuera así, no podríamos cambiar gran cosa pero yo veo el mundo de otra forma; para mí, está constituido de individuos en busca de un compañero, de un amante, de un gurú, de un dios. Los sucesos más importantes, aquellos que cambian la vida, son los encuentros entre los individuos. Algunos se decepcionan, renuncian a buscar y, se vuelven cínicos. Pero otros continúan su búsqueda de nuevos encuentros».
La Logia y el método masónico con sus rituales, sus compromisos de reserva y privacidad, su pacto de tolerancia... todo lo que constituye la peculiaridad de la sociabilidad masónica está orientado a crear un lugar de encuentro propicio entre personas que de no ser por la masonería se hubieran ignorado, personas que no son en realidad espontáneamente afines, que no participan necesariamente de una misma visión de la vida, ni de una religión común o de un compromiso político idéntico, quizá tampoco tengan una común identidad generacional o social, y sin embargo esas personas llegan a tratarse con confianza y a escucharse con respeto. No se trata de un simple lugar físico, aunque el encuentro se escenifique regularmente en el lugar donde radica la Logia, el espacio de encuentro que la Logia representa es un lugar moral que tiende a reproducirse en la vida de cada uno de nosotros como un marco de relación siempre posible, como un hábito mental que nos lleva a actuar en clave de fratría, ensayando siempre que nos es posible el mismo método de comunicación cooperativa. ¿Cuál es la fórmula para que eso sea posible?. Ahí entra en acción el principio masónico: Dada una situación en términos de comunicación antagónica o de desencuentro sólo cabe reconstruir la comunicación y hacer posible un reencuentro sin excluir a ninguna de las partes si es posible crear un metalenguaje que se coloque más allá de los términos dados.
La metáfora masónica de la construcción es el lenguaje que hizo y sigue haciendo posible representar los ejes esenciales de la vida humana, tanto social como colectiva como una matriz de sentido compartible por todos aquellos que al menos tienen en común el impulso constructivo. Se trata de una metáfora feliz que simpatiza con una gran cantidad de seres humanos, que, de una manera u otra, poseen ese impulso constructivo. No es casualidad que la metáfora de la construcción goce cultural y psicológicamente de una pregnancia intensa, de una simpatía espontánea. El hombre es un ser constructivo.

martes, abril 01, 2014

Deleuze y un poco de cine

Partiendo de la pregunta que se hace Deleuze en su texto ¿Qué es la filosofía?[1], y de la respuesta que él mismo considera, podemos decir que la filosofía es creación de conceptos, y el concepto es un tubérculo, siempre móvil y mutable; todo concepto nace de una experiencia singular. Así pues al pensar el cine desde aquí, podemos decir que solamente se podría expresar mediante conceptos propios a la peculiaridad de éste, vale decir, lograr tener una experiencia textual de la "imagen cinematográfica"; la filosofía no descubre qué es el cine, no le muestra su verdad, la filosofía produce "conceptos cinematográficos", no extrae una verdad de la imagen fílmica, ni la interpreta, sino que piensa por imágenes creadas a partir de la cualidad del cine como arte: el arte de las imágenes en movimiento.[2]
No existe algo así como un "objeto cine" y un sujeto que haga ciencia de él, de lo que se trata en torno al cine, es de apreciar la existencia de la imagen independientemente de la percepción que de ella se tiene, pues el mundo mismo es una imagen en la que estamos ya implicados y en el que ya no es posible distinguir el punto de vista del contenido, que no significa que el mundo que es imagen sea un doble del "mundo real".
Lo propio del cine es producir imágenes que son irreductibles al modelo de una percepción subjetiva.
La peculiaridad de la expresión cinematográfica nos muestra en un principio el vínculo entre el hombre y el mundo, sus anhelos, sus deseos de transformación del mundo por el hombre mismo. Ahora, sin embargo, no creemos en el mundo. En el estadio actual hemos asistido no a la pérdida del mundo, sino a la pérdida del vínculo con el mundo: "el hecho moderno es que ya no creemos en este mundo, ni siquiera creemos en los acontecimientos que nos suceden, el amor, la muerte, como si nos concernieran a medias. No somos nosotros los que hacemos cine, es el mundo el que se nos aparece como un mal film (…) lo que se ha roto es el vínculo del hombre con el mundo. A partir de aquí este vínculo será objeto de creencia: el es lo imposible que puede volverse a dar en una fe. La creencia ya no se dirige a un mundo distinto, o transformado. El hombre está en el mundo como en una situación óptica y sonora pura. La reacción de la que el hombre está desposeído no puedes ser reemplazada más que por la creencia. Sólo la creencia en el mundo puede enlazar al hombre con lo que ve y oye (…) lo seguro es que creer ya no es creer en este mundo, ni en un mundo transformado  Es simplemente creer en el cuerpo. Devolver el discurso al cuerpo y, para eso, alcanzar el cuerpo anterior a todos los discursos, anterior a las palabras, anterior al nombramiento de las cosas.”[3]
Para Deleuze, la imagen cinematográfica no solamente puede recobrar el vínculo con el mundo, sino hacer un mundo liberado de los discursos que impiden su devenir. Esta es la posibilidad del arte y de la filosofía: producir encuentros, afectos "que nos hagan querer crear".
El proyecto de Deleuze es obtener una “esencia” del cine, describir lo que le es propio, analizar cómo y según que modelos el cine piensa directamente en las imágenes. Esta clasificación gira en torno a dos conceptos clave: imagen-movimiento y la imagen-tiempo.
El concepto de imagen-movimiento permite situar en una perspectiva los debates al respecto de la relación entre el montaje y el plano así como la relación entre cine y narración, quiere decir imagen cinematográfica al cuál le es inseparable el movimiento mismo y esto la hace diferente de la imagen fotográfica.
“La imagen-movimiento es el objeto, es la cosa captada en el movimiento como función continua. La imagen-movimiento es la modulación del objeto mismo.”[4]
El concepto de imagen-tiempo, en cambio, permite dar cuenta de la mutación que ocurrió en el cine de posguerra, la fractura entre el llamado cine “clásico” y el cine “moderno”.[5]
La articulación entre estos dos conceptos traza una línea de unión interna en la historia del cine y al mismo tiempo una articulación entre el cine y las otras artes con un cierto estado del mundo.
“Los Estudios sobre cine no son una historia del cine sino una historia de cómo el cine ha logrado su especificidad artística, sus propias formas de creación y sus propios recursos expresivos, que es a su vez, la historia de cómo se ha emancipado de las otras artes, para construir un discurso original que introduce nuevos elementos; montaje, imagen, sonido, efectos especiales, etc.; que a su vez requieren de una conceptualización propia, es decir, la creación de nuevas categorías: filosofía o estética del cine.”[6]





[1] Deleuze, Guilles, Guattari. “Qué es la filosofía?” Trad. Thomas Kauf Url: http://es.scribd.com/doc/63115/Deleuze-Y-Guattari-Que-Es-La-Filosofia

[2] Landeta, Mardones Patricio. “Consideraciones para una estética del simulacro en Deleuze” en PSIKEBA, Revista de psicoanálisis y estudios culturales. Argentina. Url: http://www.psikeba.com.ar/
[3] Deleuze, Gilles,”Imagen-tiempo, estudios sobre cine II”, Paidós, Buenos Aires, 2005, p. 230-231
[4] Deleuze, Gilles, “Imagen-movimento, estudios sobre cine I” Paidós, Barcelona, 2009, p.46
[5] Marrati, Paola. “Guilles Deleuze, Cine y Filosofía”. Nueva Visión, Buenos Aires 2006, p.8
[6] Rangel Espinosa, Sonia. “Lineas de fuga, Resonancia y variación en la filosofía de Gilles Deleuze”.México 2011. Tesis para obtener el grado de Doctora en Filosofía. FF y L UNAM. p. 131

Fragata

Buenos Aires, Argentina. Febrero 11, 2014
Si, Ayer me tatué a Kerouac, y hoy después de conocer la bombonera, caminito y el barrio de Monserrat, llego a Puerto Madero para llenarme los ojos de edificios altísimos, gigantes de acero que contrastan con el resto de la ciudad. El lujo y la riqueza, el lavado de dinero es evidente; me recibe el Hilton justo frente al puerto. Después de una mañana de lluvia, el sol pega duro en el agua. Camino por el puerto y la imagen del puente de la mujer se yergue estilizado ahí delante, camino con las manos y los brazos abiertos y con lentes oscuros me dispongo a cruzar por ahí. Justo al terminar el puente, a unos cuantos metros doy vuelta izquierda y veo la fragata Sarmiento, un barco militar de buen tamaño que por dos pesos argentinos me hace viajar en el tiempo.
Abordo la nave y se cruza en mi camino una mujer de ojos esmeralda que se apresura a preguntarme si quiero una foto en la cubierta del barco; sube al primer piso de la nave y la sigo a donde ella decidió era el mejor spot posible para hacer la foto. Después de tomar varios planos, tomo entonces la iniciativa y me presento, su nombre es Renata, española, madrileña. Recorremos el barco, reímos al intentar averiguar que se siente recostarse en una hamaca para marinos, descendemos a las cámaras de cadetes y yo decido que es buen momento para humectar la locura de Kerouac y ella ofrece a ponerme crema para cubrir el tatuaje nuevo, siento sus manos frías en la espalda, la mejor forma de romper el hielo. Termina el ritual  siento sus labios en la nunca, justo en medio de los microdermales que la centran. De inmediato me noto en extremo nerviosa y ni me atrevo a moverme, ella recarga su mentón en mi hombro derecho y nos quedamos ahí, frente a una ventana con platos y medallas al mérito y al valor. Me sudan las manos, de pronto ella me dice que tiene tres tatuajes, decide buena idea desabotonarse los “vaqueros” y mostrarme las grecas que tiene en la cadera izquierda; toco el tatuaje con la mano mucho más titubeante que ella cuando lo hizo anteriormente con el mío… me besa, sin más. Ráfaga de calor me atraviesa y de pronto ella gira, me toma de la mano y me pide que la siga una vez más, una vez más lo hago. Le tomó dos minutos abrir la puerta de una camarilla en donde el sol daba con todo a través de una ventana redonda de madera. Ella entra primero, inmediatamente da vuelta y yo aún en medio de la escotilla, se apresura a besarme y yo apuro el pie para quedar por fin dentro, mientras a la vez, intento cerrar tras de mi la puerta que no alcanza más que a quedar entre abierta, no me atrevo a moverme mucho al principio pero sus manos se apresuran a mi nuca, me abraza, pega su cuerpo al mío y me besa sin prisa y sin tregua. Me regala sonrisas y en esa cámara de sol sus ojos se transforman en azul vivo mientras sus manos no dejan de ser frías, lo noto cuando me acaricia por debajo de la blusa la parte baja de la espalda; apenas puedo creer que esto esté sucediendo, todo resulta ser tan poco probable… una fragata en Puerto Madero se convierte en minutos en el sueño de una tarde de verano en la Plata.
El tono sube, respiro distinto, me toma firme la mano derecha y noto que jamás se abotonó de vuelta los jeans, lo se porque es ahí donde conduce mi mano con rapidez, casi me derrito cuando noto la inexistencia de ropa interior y a la vez sus manos prestas y hábiles con los botones de mis pescadores. Casi no mediamos palabra, nos concentramos en ser dos completas extrañas que de cualquier forma no temen ser descubiertas por quienes abordan constantemente el navío.
Todo resulta intenso a ese momento y me vuelvo loca con las pocas cosas que murmulla muy cerca de mi oído, ese acento y la respiración rápida y acompasada, la atmosfera húmeda, las vocales entrecortadas; hacen de esta la fantasía lúbrica más excitante de una mujer que busca sorprenderse.
Nadie interrumpe el momento, ni el calor, el sol, o la tripulación. No sé cuánto tiempo duró el encuentro, me perdí entre husos horarios hace días.
Salimos de ahí con calor, sed y una sonrisa amplia y cómplice. Me costó trabajo subir las escaleras a cubierta, me temblaban las piernas y por supuesto hice todo lo que pude para que ni ella ni nadie lo notara, pero no lo logré. Rió conmigo cuando casi resbalo del cuarto escalón que conducía de regreso al aire fresco.
Necesito un cigarro y se lo digo, salimos de la fragata caminando por el “puente” hacía el muelle, saco los cigarros de la mochila y noto como cierra los ojos con el sol en la espalda sentada junto a mi. Ella no fuma; al acerca el cigarrillo a mi boca, la percibo de nuevo, la tengo aún ahí, en la punta de los dedos, en los labios y claro, en la nuca. Cierro los ojos también y prendo el encendedor, fumo y aspiro ampliamente, el humo se estaciona entre ambas, el viento no existe. Decide entonces ir a comprar un par de cervezas al Kiosko a unos metros de distancia, par de Stella frías que bebemos despacio sentadas en la rambla aún frente a la fragata.
¿Qué se dice después de un encuentro de esa naturaleza? Yo escondo entonces los ojos de nuevo en los lentes oscuros y me pregunta entonces qué hago en Bs. Aires, a lo cual respondo: No sé, tal vine a conocerte. Suelta una carcajada breve --de inmediato note la intensidad de mi respuesta- así que intente suavizarla explicándole los verdaderos motivos de la travesía. Justo en ese momento veo el reloj y noto que tengo exactamente 10 minutos para regresar al autobús turístico que me llevaría de regreso al centro y a mi amado bus 111, así pues me despido apresuradamente y corro de regreso por el puente de la mujer. No la volveré a ver jamás.

P.




Dos mujeres en un café

Dos mujeres en un café
Con las piernas cruzadas
Como serpientes
Una pierna envolviéndose en la otra
Y al final el pie moviéndose ansioso
Apoyan el codo en la mesa
Ignoran el espumoso y humeante capuchino
Colocan su mano apoyando el rostro
Flotando en la barbilla
Mientras conversan
Furtivas, viéndose intensas
Hablando en susurros
Chequeando a todos lados
Extienden sus dedos
Hacia los huequitos de la nariz
Inhalan y cierran los ojos por dos segundos
Se huelen en lo más íntimo
Que han acariciado erectos
Todos sus secretos
Regresan con los ojos abiertos y brillantes
Disimulan un besito
Apenas apretando y extendiendo los labios
Envuelto en un cariñoso guiño
Sorben el capuchino
Se retraen y apoyan la espalda en el espaldar
Regresan y repiten la rutina
¡Que belleza estar loca y enamorada!


Identidad

He visto mucha películas en dónde la trama gira en torno a un ser humano, con ciertos complejos, vacíos, obsesiones (acaso no somos todos así) en donde de pronto a éste personaje le ocurre algo extraordinario, por alguna acción del destino se topa con un artefacto mágico, le cae un rayo, recibe polvo de estrellas o algo aún más descabellado y entonces se ve dotado de super poderes al día siguiente; no me refiero a ningún super héroe de la talla de Spiderman, no, estos casos tienen en común que siempre son reversibles, descubriendo justo la forma en la que en primera instancia fueron instaurados, y claro, después de haber aprendido la lección que este acto cósmico vino a mostrarles. Digamos que es una y otra vez la versión de Dickens distorsionada y con muchas vertientes. He visto películas así al respecto de casi todo, desde jugadores de football americano que de pronto tienen psique femenina, hasta hombres que escuchan los pensamientos de las mujeres, ancianos y jóvenes que intercambian personalidades, un hombre adinerado que despierta en una vida paralela si hubiese tomado la decisión de quedarse con su novia de preparatoria, un abogado casado y respetable que intercambia su psique con el mejor amigo que es un desmadre y hace películas softporno… en fin, la fantasía es la misma. Despertar una mañana y ser una persona totalmente distinta, la empatía etimológica en su máxima expresión, vivir en el cuerpo de otra persona inmerso en esa realidad, pero sin dejar de ser tú. 
Esto suena a experimento filosófico de Putman llevado a Hollywood. En efecto, la fantasía no siempre empieza bien, primero el shock, después empezar a aprender cómo es vivir en esa nueva realidad con todo lo que implica, aprender a valorar lo que se tenía en la anterior y claro, las vicisitudes que se tienen que enfrentar en ésta nueva realidad e intentar que nadie note que estás loco, porque en efecto, nadie te creería
si les dices que ese “no eres tú”.Últimamente creo que vivo justamente eso, un día desperté en esta realidad que no es mía y que me atraviesa por momentos delicada, pero en otros simplemente quiero ir a buscar la fuente, el rayo mágico, la lámpara, lo que sea para regresar… la parte interesante es que esta no es una película, aquí no hay vuelta atrás y sin embargo el aprendizaje no deja de ser el mismo. Tal vez tengo más suerte de lo que creo.
P.


jueves, enero 30, 2014

Temblor

Me arriesgue a ser yo, por necesidad de voz, por cultivo de mi, por ver el amanecer wagneriano que me cobija necesariamente en los días de invierno frío. 
Y así la vida me regala otra despedida, para crecer, para doler, para regresar a mi. 
Todo el sentido del que fui dotada se despierta de a poco, y resulta que ser yo no siempre tiene las consecuencias que me permiten sonrisas eternas. 
La historia se transforma de nuevo, la vida se manifiesta abrumadora una vez más. 
Y así, crecer, y así llorar, y así sentir es el regalo y el tormento. 
Pasaron años, y hoy aquí sentada con los ojos obtusos de miedo, decido perdonarme. 
Me perdono por no ser yo, por dejar pasar meses de fuga continua de mí. 
Me distraje, y ahora después de sentir no puedo pedir menos que eso. 
Esta soy yo, mi naturaleza es sentir, sentirlo todo, aunque la máscara de impenetrable resultó un tiempo útil, hoy prefiero temblar de frío que seguir cubriéndome del mundo. 
Me ves, y entonces me veo, el espejo se inclina despacio y tiemblo de nuevo. 
P. 

SW

Bajar las escaleras y sentir la loza fría bajo las botas, el contraste tumultuoso con lo que a la vuelta del pasillo encontraron todos mis sentidos. 
La habitación con luz velada y sombras comenzó a clarificarse al acostumbrarme poco a poco a la intensidad (de la luz tenue) y así de pronto frente a mi un colchón rojo y tres cuerpos desnudos, los gemidos impregnaban el ambiente sórdido en el que la música de fondo era una película porno y los murmullos de los próximos amantes en turno. 
Después, una pecera de acrílico con otro colchón rojo y una pareja en pleno acto sexual a penas a un metro de distancia, los orificios de la pecera permitían sentir un poco de piel y la salida de un vapor rugoso que regalaban como parte de la experiencia. 
Así de a poco un grupo de cuerpos gemían al unísono, 3, 4... 15, una orgía de dimensiones multitudinarias cobraba forma junto a mi hombro izquierdo. 
Caminando a su lado encontré un rincón secreto, tome asiento en la alfombra tibia y me dedique a observar lo inobservable, las partes que mis ojos perdían se completaban con los demás sentidos alertas. 
Un par de insinuaciones no fueron suficientes y decidí permanecer como espectadora detrás de una delgada capa de invisibilidad que resultaba aún más excitante. 
Cualquiera ahí es decididamente un espectador fuera de lo ordinario, interactuar o no te convierte en protagonista por algunos minutos, las personas caminan desnudas de un lado a otro esperando encontrar otro cuerpo deseoso de satisfacción, los ojos tangencialmente buscan lo mismo a una distancia corta. 
El No es la palabra clave, aunque ahí dentro existen tantas formas de interactuar, que la única forma de no hacerlo sería no cruzando el umbral a ese mundo clandestino. 
Entre el pathos, el deseo y la expectativa la noche termina con unos sorbos de vodka y un jugo rancio justo a un costado de la sórdida pista de baile que prende sus luces frente a un tubo metálico para bailar y cumplir fantasías clichés. 
P. 

sábado, enero 11, 2014

La línea que dibuja un cono

Después de una larga charla al respecto de la diferencia entre experiencia estética y juicio estético, tacos de canasta y boing de guayaba, encontré un refugio en la caja negra de un museo. 
Un botón que desencadeno una experiencia más allá de toda imaginación previa, un pequeño haz de luz y el sonido de la cinta corriendo frente a un lente vertiginosa. 
Ahí, en medio de la obscuridad se construyó un poema vouyerista. 
Sentada en una estratégica esquina fui testigo muda de la experiencia del otro, del juego y la sorpresa de otros, de la indiferencia y la ceguera de unos cuantos, del sonido armónico de un proyector antiguo y del humo que permitía la obviedad de la luz que poco a poco tomaba forma ante mis ojos.
Magia y asombro ahí, frente a mi en forma de luz y humo evanescente. 
Juego de siempre, amor de siempre, transformación absoluta. 
La vida siempre es más grande que la razón.
P. 

domingo, diciembre 29, 2013

Sueño franco

Si, resultaba ser todo un sueño, la iluminación pendulaba por momentos a un filtro estilo Lhurmann, y en otros, los más sigilosos, casi veía en el tinte de la tarde la colaboración fotográfica de Sofia Coppola.
Siempre al intentar re-elaborar los sueños por la mañana, me sucede que la arena se me escurre entre los dedos, y se vuelve entonces un ejercicio (jam) entre memoria, subconsciente y pluma. Nadie gana, todos lo hacemos. 
Referirme a mi en tercera persona ya puede dar algunas pistas en ocasiones, pero referirme a partes de mi conciencia de la misma forma, ni a mi me da pistas a estar alturas. 
"Soy la memoria parcial de Priscilla" (cualquier referencia a Palahniuk resulta necesaria)
No se si fue la plática de ayer, pero en este filme nocturno, y efectivamente surreal, viven símbolos, momentos, temperaturas, sabores y texturas. 
La imagen de una locomotora detenida detrás nuestro en una media tarde nublada mientras se me perdían las manos entre palabras contigo, es el prólogo de un guión dictado probablemente desde el fondo del iceberg de mi sin razón, y a partir de ahí las imágenes azules, el agua clara, risas infantiles y un Klimt casual impreso como paso peatonal testigo de una caminata. 
Tinto, no falta ni en sueños, el arte y las letras tampoco, así también la vida, así también el sueño. 
La duda, la incertidumbre y hasta las manos frías bajo una chamarra caliente, las ruedas de la locomotora adoptan una inercia lenta y acompasada, así los inicios, así también las pausas; entender que el miedo sabe a hierro en la punta de la lengua, que nos conocemos caminando y que si permanezco con las manos en los bolsillos azules de cualquier pretexto es porque huir también ha sido para mi la mejor forma de protección; la razón, los datos inútiles, los curiosos y demás, son un disfraz al estilo Shakespeareano, porque a veces es necesario entender que el ser vulnerable tiene consecuencias devastadoras, y aún así, a veces, el cielo y esas estrellas apagadas me dan pistas sobre el amor y la magia. También yo renuncio al destino, y ese cielo del que hablamos ¿resulta ser entonces una opción?
No entiendo mucho, menos cuando el "gusto" es la vía de ese tren que avanza y el horizonte se manifiesta intempestivo y acumulable. 
A veces quisiera leerte entre líneas y silencios, como una partitura, pero es que yo también soy música, y entonces me dedico a lanzarme con todas mis notas al aire y me encuentro con que a veces, esas notas son también las tuyas y sonrío y probablemente por eso nos sueño. 
P. 


viernes, diciembre 13, 2013

13

Los resúmenes tienden a dejar de lado-en realidad omiten- detalles precisos que hacen de toda historia digna de matices una cronología, en el mejor de los casos, o una sucesión de eventos inconexos y probablemente incomprensibles en la superficie. Así pues esto no podría ser un resumen, es más bien un recordatorio, una breve remembranza de los marcadores, que como en un libro, resaltan aquello que prefiero llame mi atención al releerlo alguna vez, cosa que no sucederá pronto ya que extrañamente releo mis letras cercanas a su nacimiento, prefiero que pierdan la inocencia con el paso de los días, tengo la creencia de que su timidez se difumina de a poco cuando se asienta el océano al que fueron entregadas. 
Así pues me entrego a la tarea abrumadora de repasar un año apretado por tuercas tan distintas unas de otras, que me ha llevado meses empezar a entender la lógica que necesito para tantas herramientas. 
Me sudan las manos y cierro los ojos, estoy hasta el borde de café y el cigarro ya me quema los dedos, las cortinas impiden el día en esta habitación humeante y fría, pero la empresa debe continuar, estas líneas deben ser escritas para liberar la fuerza contenida en los hechos que las preceden y así, sólo así, en la remembranza y la re-flexión encontrar las pistas y las llaves a los cofres enterrados, las marcas en este gran mapa de sucesos y la posibilidad de navegar a algún destino ya decidido, aunque aún no lo sepa (sapere). 
El año comenzó con atisbos de continuidad, intentando parchar agujeros de pasados inconclusos, buscando reconstruir aquello que se había rasgado en esa, nuestra playa favorita, y el resultado sin duda fue un viaje como siempre maravilloso, pero que ambas entendimos como una despedida anticipada a nuestros mejores momentos juntas -perdón, una lágrima traiciona mis intenciones fundamentales, pero pensándolo mejor, no hay mejor forma de honrar la verdad que con lágrimas de melancolía- y así el regreso, fue todo menos eso. 
A partir de ese momento mis días comenzaron a tornarse en remolinos asfixiantes y dolorosos, me observo de nuevo y el pecho se me comprime, el corazón me corre en latidos atrabancados, resuelvo seguir fumando y no parar de escribir por más difícil que este resultando hasta ahora. 
Mi madre estuvo a punto de morir en mis brazos más de una vez este año, viví con el temor continuo de perderle y así fue de a poco, dejo de ser ella en tantas formas, y después de largas horas a su lado en la cama de un hospital, después de sentir que pasaba todo como una pesadilla  abrumadora e inevitable, la lleve a casa y me convertí en algo que también desconocía, atravesé las puertas de lo desconocido y me petrifique en pérdidas continuas, entre los muertos de tal batalla: los amigos, su memoria, mi corazón, y a veces hasta la fuerza matutina. 
Pero la vida a veces es así, intempestiva y tormentosa, me cubrí con un halo de sueños rotos, de lágrimas nocturnas, de ansiedad irremediable y entre tanto, se coló el vacío y el miedo por la ventana. 
El hospital en el que mamá permaneció no es el único que vio mis pasos y mis lágrimas, esta de más decir que mi salud se ha visto comprometida desde hace tiempo, sin embargo fue este año en el que tuve que vivir una cirugía mientras mamá estaba grave, y los "amigos" venían a hacer declaraciones sin sentido a la cama del hospital. 
Sobrevivo a eso y aprendo que al final del día, no pasa tanto, la recuperación fue rápida -sólo de la cirugía- y el dolor aprende a transformarse en fortaleza. 
Sería una mentira, no sólo una omisión, decir que dentro de tanto sólo reinó la sombra, porque las estrellas se encendieron siempre a tiempo y muy probablemente sin ellas, el camino en realidad hubiera sido imposible, y tal no fue el caso que hoy estas palabras están a punto de ser lanzadas en una botella al océano azul. 
Conocí personas bellas, llegaron a mi vida y han iluminado a tiempo mis momentos obscuros, desde el momento mismo en que hospitalizaron a mama, supe que no estaría del todo sola, gracias a todas las personas que tomaron mi mano y secaron mi llanto, no importa si fue sólo por un momento, se quedaron quienes así lo decidieron, y partieron emocionalmente quienes así también tenían que hacerlo; todos fueron una lección perfecta, aún hoy lo son sin saberlo. 
-Gracias por ese viaje a Querétaro que probablemente salvo mi vida, gracias por estar el tiempo perfecto y demostrarme que la fuerza que tenías, esa que te hacia mantenerte cerca, es una que se adquiere a través de experiencias duras, no guardo más que cosas bellas al respecto. Los finales suelen ser así, y hoy me alegra saber que eres feliz. 
-Gracias vida por encontrarme con una aventura del tamaño de mis fantasías secretas, las palabras clave en todo eso: hoteles y aeropuertos. Tanto desinterés y magia fueron excelente puerta de fuga para las noches solitarias. 
-Estrella azul, todo un placer vivir ese atisbo de luz, regresar a la ciudad y saberte cerca es un respiro fresco y me provoca sonreír cada vez. 
-Aunque no recuerdes el encuentro, hemos hecho que todo lo demás ya nos trascienda, eres una de las cosas más lindas que me ha sucedido este año, justo cuando la vida comenzaba a transformarse, has estado en los momentos importantes de formas insospechadas, gracias por compartirme y dejarme entrar. 
-Me has dejado compartir contigo el nacimiento de tu hijo, eso es ya algo por lo que siempre viviré agradecida, eres mi familia, una luz gigante y una compañera a la que admiro de tantas formas, gracias por seguir aquí, me enseñas tanto todos los días. 
-No tenía primas antes del año pasado, coincidir contigo en circunstancias tan particulares es otro regalo del año, gracias por tu confianza y sabe bien, que a pesar de todo, la familia permanece intacta, aquí sigo presente para ti. 
-Vives en Australia y la distancia en los momentos más difíciles no se sintió jamás, gracias por dejarme ver tu fuerza para volar lejos y perseguir tus sueños. Estoy siempre orgullosa de ti. 
-Solecito, aún hoy sigues iluminando mis días siempre con palabras dulces, de que para ambas ha sido un año de pérdidas, y el que continúes aquí es un faro, para nosotras siempre luz, café, cine y buenas letras. Mi amor por ti permanece intacto. 
-Mis amigas de este año, todas han sido ya compañeras en el momento más trascendente de mi vida, conocí a una pareja extraordinaria que demuestra cada día que el amor es la única forma de resistir en un mundo lleno de complejos y prejuicios, gracias por siempre hacerme sentir bienvenida en su casa, por los cafés y los voshkas, por sus oídos amplios y sus abrazos dulces. 
-Una niña bella que entre viajes interiores y no, se demuestra todo el tiempo que es más fuerte de lo que parece, y esas pestañas son la ventana perfecta de un alma dulce y armónica. 
-La pequeña que me acompaño mañanas difíciles en el hospital con mamá, un Rubick y que siempre tiene sólo pensamientos bellos para mi, gracias por tanta incondicionalidad, eres todo un regalo. 
-Sé que para ti no es fácil confiar, gracias por verme y darte cuenta de que por acá no corres peligro, ambas seremos "masters", pero eso solo nos vuelve alumnas aplicadas de la vida, gracias por las charlas, el compartir y las conexiones. 
-Encontrar una compañera de vida en el momento perfecto no es sólo compartir un espacio físico, gracias por dejarme verte, por permitirme ver tanta luz y sus posibilidades, manifestaciones y la sensación de sentirme cuidada. Siempre tendremos café por la mañana. 
-Sin guías el espíritu a veces esta tentado a dar vueltas en círculo, gracias por mostrarme las posibilidades Mayas y la sensación de certezas otra vez, agradezco a la vida cada día por tenerte cerca. 
-Los reencuentros y el momento preciso nos tienen hoy aquí, gracias por ser el equipo que tanta falta hacia en momentos importantes, gracias por decidir quedarte y no dejarme caer en esos pensamientos obscuros sobre las amistades del pasado. 
-Tú eres aún todo un misterio, y de alguna forma tras largas caminatas por la Roma y letras sin correspondencia, arte y tinto, agradezco que seas esa sensación de dulce incomprensión que me regala sonrisas, este año eres toda una sorpresa. 
-Los amigos que decidieron quedarse, para ustedes siempre mi amor, son brazos fuertes en mis largas noches y sonrisas profundas en la luz de mis días. Gracias por permanecer cerca, la distancia sin duda nada tiene que ver con los kilómetros y el tiempo se escurre entre teorías que no existen. 
-Sin conocerme más que un par de intercambios en los pasillos de la facultad me regresaste la esperanza en la filosofía que creo, me invitaste a tu casa, me escuchaste y me cobijaste con la idea de una tesis que me emociona y atraviesa mi vida, gracias por confiar, gracias por decidir que hay algo en mi que aporta a lo tanto ya dicho. Es todo un honor saberte una guía y una amiga. 
-A ti, gracias por no dejarme sola, por ser la lección más difícil y permanecer tomando mi mano, por las sonrisas, las coincidencias y la esperanza, mi corazón es tuyo desde hace tanto que es su naturaleza imantarse siempre en tu dirección. Gracias por tanto, lo inefable no se diluye, siempre se manifiesta, la vida no nos separa, sólo nos enseña. 
-Sigues aquí y eres el parte aguas de todo este año, hoy y siempre cuentas con mi amor, mis cuidados, mi comprensión -aunque a veces seas, aún en tu condición, mucho más paciente que yo-, ahora eres la maestra consumada que necesitaba tanto sin saberlo. Te amo más que nunca, y eso es ya una paradoja. 
Ahora tengo un nuevo espacio, un departamento marcado por un número-destino, el 13, tal cual el año que termina. 
Entonces definitivamente esto dista gigante de ser un resumen, es más bien una especie de elogio necesario hacia un año cargado de lecciones, la prueba por supuesto sigue su cause, este río es continuo y desemboca sólo en momentos trascendentes; es el camino el que transforma, es la vida la que se manifiesta, es la luz el cálido faro que ilumina los destinos, son ahora las sonrisas el alimento que me tiene con vida cada día. 
P. 

viernes, diciembre 06, 2013

Azul

Fumo, amo el azul siempre por arriba de cualquier otro, sueño mucho y de tantas formas, amo los abrazos horizontales y largos, el tinto me gusta mucho, especialmente el Merlot hasta por su forma de uva casi azul al sol, lo sabes, a veces escribo así, con toda la intención de una mala puntuación a propósito, no siempre he sabido quien soy, aún a veces ahora me pierdo y el camino es aquel que me gusta recorrer, no por el fin del camino sino por el camino mismo, me han operado 5 veces, he estado a punto de morir por lo menos 3, la música me pone siempre en el mood indicado, los libros mi pasión, las mujeres me han acompañado a lo largo de mi corazón, me sentido sola también muchas veces, sobretodo en los últimos meses, soy impaciente y bondadosa, creo en la magia y la vivo todo el tiempo, creo en las palabras, creo en transformar la realidad, la mía por lo menos. 
Amo el arte, he llorado mil veces frente a alguna pieza que me toca, el cine es mi máquina de los sueños, el teatro contemporáneo experimenta conmigo de formas insospechadas, amo viajar y el fuego me hipnotiza, me gustas y eso implica tanto, los mundos se manifiestan infinitos a las posibilidades a partir de una declaración de esta naturaleza, para cualquier lugar posible. Me intrigas, no tengo miedo del futuro, he sembrado semillas bellas en mi pasado. Me encantaría conocerte más e incluso el miedo natural por no saber que pasara cuando eso suceda se disipa al pensar que somos nosotras, dos seres humanos llenas de luz que han tenido un encuentro ya trascendente y nada malo a partir de aquí puede suceder. 
Quiero huir unas semanas de esta ciudad dentro de poco tiempo, necesito salir para escribir y leer. 
Amo la música en vivo, el jazz, el blues, el be bop... Las buenas historias, los detalles y el asombro. 
Me apasiono por las letras, por los soberanos poderosos que son las palabras y el esmero en que son ordenadas por mentes geniales para su trascendencia, siempre tengo las manos frías, las preguntas son mi alimento de todos los días; el café recién molido y el queso siempre me provocan sonrisas reconfortantes, que bueno encontrarte en aquella fiesta, te va bien ser asalta bancos. 
No busco cosas particulares, me gusta que la vida me regale sorpresas, encuentros, miradas y silencios de compresión o largas sinfonías acompasadas que me muevan a ritmos sutiles o implícitamente armónicos. 
Estoy convencida de que todo lo que sucede en un segundo en el mundo entero a la vez, puede volverme loca, amo pensar en tantas posibilidades. 

Y esta historia que se escribe ahora, asi, sin protagonistas, la trama me tiene sonriendo dia y noche. 
P. 

martes, noviembre 26, 2013

Mudanza

La mudanza en realidad empezó hace meses, y así de definitivo como lo marca la raíz, me mude de tanto y de tantas formas. 
No tengo claro en realidad cuando empezó el proceso real de mudarme, aunque claro, hubo eventos catalizadores que permitieron que este proceso me atravesara hasta hoy. 
Mudarme de piel, de casa, de novia, de estado mental, de contexto, de tiempo y de realidad. 
Soy afortunada, el barrio sigue siendo el mismo, las calles aún son muy familiares y el aroma de los árboles del camellón permanece intacto aún por las noches. 
Ahora escribo desde el balcón del nuevo hogar, de este que comienzo a apropiarme y que comienza a florecer en nuevos significados. 
Las palmeras del ventanal son testigas móviles de mi movimiento circular dentro del departamento, de mi ir y venir de la cocina al balcón, del balcón al escritorio, del escritorio a la sala y de la sala a las bolsas llenas de objetos que representan tantas historias acompasadas y no etiquetadas. 
Duele abrir algunas cajas, encontrarme con mensajes claros de mi vida anterior y de las pérdidas sucedidas en el último año, duele percibir el aroma de las historias irresolubles, los pelos del gato que se pegan a la ropa, los objetos comunes que se colaron en lágrimas durante la mañana, los días de amor irrevocable y las manos ausentes que tanta falta me han hecho en todo este proceso. 
Y así, me mudo de a poco en silencio intentando no leer los mismos libros, pero las imágenes siguen aquí, las cortinas son recordatorios constantes, los glaciares y los árboles de viajes que no me pertenecen, el orden esta vez me pertenece y así, intento disfrutar la idea de vivir esto como corresponde y sonreír todos los días a las posibilidades y las lunas que se cuelan directo a la sala de siempre. 
Así es como la vida sigue, así es como las ventanas se manifiestan, así es como la vida se vuelve siempre una paradoja circular y un eterno retorno. 
De aquí a las nubes cercanas solo mensajes de luz y de pasos firmes, de regreso, por hoy, las largas gotas de un ocaso que se detiene justo a las 6 de la tarde y una mueca de luna que saluda cómplice en este nuevo caminar que transforma. 
P. 

lunes, agosto 19, 2013

Carta

Allí estoy contigo, volando en ese paisaje de tus ojos, ahí en donde nos armamos nuestro propio mundo y nadie puede tocarnos. Escribo para ti, aunque tú no lo sepas, me invento unas tijeras para acortar el paso y la luna me habla como siempre.
Nuestro sueño juntas antes de dormir era despertar, y ahora con todo lo que nos sucede a distancia me doy cuenta que quererte es lo único que hago bien. Y también escribirte. Así pues aquí me tienes de nuevo pensándote como cada día, releyendo a Cortazar que me habla: "No puede ser que estemos aquí para no poder ser." Y entonces los giros del universo me marean, y escribo con sangre, con el puro espíritu que es el que me corre por cada filamento del cuerpo.
Yo te amo, en silencio y con música de fondo y recuerdo mis tardes tirando redes al mar profundo de tus ojos, y lo extraño en cada paso, y el tiempo no existe y no me importa nada. Te voy a inventar hasta que ya no queden realidades para querernos. Estas palabras; son ya la expresión de una voluntad, que hace del futuro algo tan irrevocable como el pasado. Y así descubrí que estamos hechas de palabras. Y qué bueno.
La verdadera hazaña de irse, sería borrar el rastro, pero hay rastros que son imposibles de desaparecer, los instintivos, los amores de vida, los deseos profundos de felicidad y la memoria de una plenitud que se revive con cada mirada certera. Entre tantas horas descubro que aún hay sueños que buscan tu sonrisa para despertar(me).
Hay soledades que son buena compañía, y hoy decido que con ese silencio es suficiente. No hace falta regresar el tiempo si se sabe regresar a tiempo, eso merodea mi cabeza todo el tiempo al atarme los tenis por la mañana, al acariciarme la nuca en la ducha, al primero sorbo de café para despertar, y justo antes de cerrar los ojos para encontrarme contigo.
Sin una inyección descomunal de fantasía, la realidad se detendría por completo, y así ha sido mi historia contigo, un navegar continuo en un charquito de estrellas que nuestro paso hacía mar. Esas palabras tuyas son tan mías como yo soy de ti. Cometámonos.
El problema es que me miras y todo me cuesta ponerlo en su lugar. Y qué bello problema, porque justamente el lugar somos nosotras ¿Has pensado en eso?
“Somos” es el palíndromo más bello que puede existir, ese y claro “luz azul”… 
Después de meses enteros me siento a escribir todo esto para ti, el deseo es esa tinta que se corre y a veces traspasa los papeles inadecuados, reconozco mi universo personal en un desorden del que parte todo, un caos con motivos inaccesibles y del cual la luz destella entre letras, recuerdos, notas musicales, un abrazo tuyo y la paz que siempre ha sido nuestro remanso personal en la punta de los dedos.
Odio abrir el refrigerador y ver que no hay nada que hacer para recuperar lo nuestro, pero después giro y escucho al viento que me dice que uno es de las voces que más lo nombran. Te amo con todas tus consecuencias, aun cuando sé que la distancia hace de la mirada un espejo falso.
Mi animal mitológico favorito es el unísono, las ventanas… que no son ellas, sino lo que narran, me dicen que entre nosotros no hay destinos, solo caminos y puentes.
Quiero venderte un pasaje para un lugar imaginario, aquel en que nada nos perturbe más allá de las emociones propias de un amor interesante y certero, aquel en dónde los monstruos debajo de la cama se vuelvan cómplices y deglutan los miedos que te detienen, las lámparas irradiarán un tipo de luz distinta, y la música siempre nos hará sonreír.
Hace poco leí que el asombro es esa parte que limpias de un espejo empañado, y mi asombro contigo cada día es justamente que no importa cuán empañado parezca el espejo, jamás desaparece la capa que lo mantiene como parte de una realidad paralela, porque el que sea paralela, no significa que pierde niveles de realidad en absoluto, todo lo contrario, es como una lupa con la luz, la magnífica.
Tuya
P.

 

jueves, agosto 08, 2013

Sin miedo

Confiar en el futuro requiere un profundo ejercicio de incertidumbre constante, si algo he aprendido este año es que la vida cambia en un segundo sin previo aviso y las lecciones más fuertes de aprenden así, de forma intempestiva. No pretendo ya escribir al respecto de forma fastuosa, todo lo contrario; el huracán ha dejado vestigios de realidades pasadas, fragmentos de duda, miedos nocturnos y arribos inesperados. 
La palabra del día es confianza. Y como no puedo confiar en lo que no he vivido, decido confiar en las semillas de lo que he sembrado en el pasado, esa es mi mejor y más sagrada decisión al día de hoy. 
Confío en mi, confío en nosotras, en lo que nos ha pasado, en el encuentro, en el momento que nos toca vivir, confío en lo que sembramos, en el mundo que descubrimos, en nuestra historia y en  el eterno retorno. 
Decido hoy vivir sin miedo, esa es la prueba de amor que nos toca atravesar, decido no esperar a que suceda, sino decidir que lo que nos paso nos trasciende, nos habita a cada momento y nos permite vivir lo que nos toca de la forma en que decidamos hacerlo. 
Soltar es justamente eso, confiar. 
Las pruebas continúan, el amor no se estaciona, se madura, se crece, se habita a cada instante. 
El miedo de a poco me abandona, la caja de Pandora se abre y la esperanza sin forma es la que abandono, abrazo la otra, la que me sostiene respirando de pie a la distancia. Una distancia que nos permita movernos, pero que nos de la certeza de la presencia inminente también; porque ahora la mejor forma de caminar es viendo hacia arriba permitiéndonos la oportunidad de ver cómo todo se mueve al mismo tiempo, porque el tiempo en el espacio no existe, porque el tiempo que creamos es sólo nuestro y para cada una. 
Las lágrimas ahora serán jugos de remembranza pero no de pérdida, son ahora mismo el elixir de las batallas que ganamos, las ganas de volver a sentir las nubes atravesando las ventanas, de escuchar el mar cada noche, del vaivén de una cama que no se detiene ante los sueños compartidos al alba. 
Seamos, dejemos que fluya la vida y nos atraviese, hagamos planes, deshagamos las expectativas, sanemos por dentro, contemplemos las cicatrices y esbocemos sonrisas inventando historias para cada una.
Así el amor en los tiempos de cambio perpetuo, así mis letras sin promesas de por medio y con el latir de mi corazón en cada rastro que ellas dejan. 
P. 

viernes, julio 26, 2013

Noche larga

No puedo dormir, me palpita el pecho fuerte y la música no ayuda. Tuve que bajar al coche en plena madrugada por mi reserva de cigarros, estoy sentada en el tocador verde de mi infancia fumando en la ventana de mi también habitación de infancia, ojalá pronto esto comience a sentirse como un refugio. 
Me duele el costado, me duele la cabeza y estoy harta de sentirme mal. De pronto todas las decisiones en mis últimos meses comienzas a cobrar factura, una muy alta y con intereses karmicos intrínsecos.
El camino se bifurca, mi mente se pelea incesante con mi cuerpo, mi cuerpo con el alma, el alma con la mente y todo empieza de nuevo. 
La conexión conmigo es determinantemente confusa (oximoron), se me duermen de a poco los nervios y de repente despierto cubierta en sudor buscando certezas que me abandonan, igual que las ganas. 
No puedo mentir tampoco, hay días mejores que otros, lo intento con todas mis fuerzas. 
De pronto el gato abre la puerta de mi cuarto, esa debe ser una señal de algo que no comprendo, seguramente porque por ahora no comprendo mucho. 
La realidad es que me siento juzgada y muchas veces culpable, sentimientos que intento desterrar de mi en cuanto llegan, pero a veces se estacionan profundo en las entrañas, esas que de a poco me han ido quitando cirugía tras otra. 
Todo debe cobrar nuevo significado, pero la verdad es que desde hace meses no tengo idea de lo que estoy haciendo, la inercia se me ha instaurado como modus operandi. 
Podría clamar demencia temporal, pero ésta tiene mucho más que sólo unos meses. El punto aquí es luchar o no luchar, por mi primero, por mi sueño, por ti y por mi. 
Me abandona de nuevo la incertidumbre y entiendo que respetar los procesos es lo correcto, ¿cuál es el que debo respetar? Son tantos y todos prioritarios. 
Esta noche estoy sola, esta noche larga que parece no terminar...
Pero eventualmente debe suceder, y debo estar lista para ver el sol aparecer detrás de la ventana. 
P. 

jueves, julio 25, 2013

Puerta

Si, cuando decidí tomar esa decisión en mi vida me pensé preparada para cometer todos los desajustes necesarios y después reconstruirme, parecía la salida más digna y tal vez incluso clarificante; pero la vida sobreviene intempestiva y a veces parece devastadora y lo que en ese momento parecía difícil hoy parece insuperable.
No estaba lista para todo lo demás, no estaba lista para al cúmulo de duelos y vertiginosos cambios de rumbo, para la cirugía, para el miedo, para el caos. 
Hoy es uno de esos días en que me caigo, en que todo parece demasiado, y lo es... Y sigo sin estar lista, pero lo atravieso, lo camino e intento que la cabeza no se me pierda en el camino cada cinco minutos. 
El rivotril de contrabando ayuda a dormir, pero no a olvidar cuando abro los ojos de nuevo, estoy en una encrucijada de la cual entiendo sus matices pero no sus posibles soluciones.
Me ha madreado la vida, me ha dejado sin aliento... 
Y así, sin aliento respiro superficial pero respiro al fin, con el dolor en el costado derecho y las costuras encima, con los mareos y los cambios de temperatura, camino, porque las opciones son pocas, pero las puertas se abren, no hay opción más allá de mi misma porque las puertas las clavo yo en el lugar que decido. 
Así las despedidas, así los acontecimientos. 
P. 


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martes, julio 23, 2013

Nietzsche y el vitalismo necesario

“Nietzsche soñó con un hombre que no huyera más de un destino trágico, sino que lo amara y lo encarnara plenamente, que no se mintiera más a sí mismo y se elevara por encima del servilismo social” 
George Bataille

La vida se desborda de forma abrumadora en ocasiones, se impone la realidad de un cautiverio no anunciado, doloroso, incluso a veces, aplastante. Es en esos “entres” cuando me cuestiono de forma casi ineludible acerca de la pertinencia de la filosofía en todo ello, de mi habitar el mundo con una visión crítica, de andar a media noche entre largos pasillos de hospital recordando a Spinoza, a Zaratustra, al mismo Kant; todo para descubrir que en el momento de las decisiones trascendentes jamás hago consiente la influencia de mis estudios en ellas, no por lo menos de forma inmediata, y es entonces cuando la reflexión se vuelve la estrategia de vida para atravesar por esos áridos desiertos que crecen, y Nietzsche retumba “para todos y para nadie”.
Entre tanta vida a veces me diluyo para poder respirar de nuevo las letras, que desde hace años, me convencen a cada momento de que no son sólo letras, que la filosofía tiene que ser de carne y hueso, llena de sangre roja y palpitante, que aquel divorcio entre razón y sensibilia es la ilusión del genio maligno que acecha pero no perdura.
Es ahora cuando quiero morder la carne viva del vitalismo de Nietzsche, de Bergson y claro, del que desde antes lo imaginó posible y lo asumió con todas sus consecuencias; Spinoza. Aquí entonces el resultado de estos días que me prueban demasiado humana, aquí la persuasión de la filosofía al respecto de la vida, aquí mis lecturas de Bachelard y Nietzsche en tanto estrategia de vida.

La filosofía vitalista tiene como primera distinción del racionalismo filosófico entender la realidad como proceso, tratar del ser en devenir, es decir, es heredera de Heráclito. En lo antropológico la libertad es no sólo característica de la voluntad, sino esencia del ser hombre, se abandona el concepto tradicional de razón (abstracta, especulativa o científica) para considerar la razón como vital o histórica.
El vitalismo es una reacción ante una tradición de corte racionalista y en plena modernidad (idealismo alemán que en gran medida le debemos a Kant) que intentaba determinar los planos del ser y su constitución moral.
El vitalismo exalta la vida como realidad radical, la vida es lo sustancial del hombre y se constituye en él, se vuelve en herramienta para conocer la realidad, la intuición que simpatiza con lo que se quiere conocer teniendo experiencias vitales de esas cosas antes de racionalizarlas.
“El conocimiento poético del mundo precede, como conviene, el conocimiento razonable de los objetos. El mundo es bello antes de ser verdadero. El mundo es admirado antes de ser verificado”. Bachelard
Axiológicamente no hay otro criterio para jerarquizar los valores más que la vida.
Los vitalistas entienden el concepto de vida mucho más allá que un proceso biológico desarrollado durante un periodo de tiempo, la vida es irreductible a cualquier categoría extraña a ella misma.
El vitalismo plantea una fuerte crítica a la modernidad, utilizando las mismas categorías que le brinda la modernidad para hacerlo posible, es la misma tradición la que le da el marco para juzgar a la modernidad que se le presenta cómo decadencia, injusticia y enajenación. La opción vitalista es afirmar al hombre en la vida, y dejar de ser él mismo la negación del hombre cómo sucede en la modernidad, en donde a pesar de los avances científicos y la racionalidad del desarrollo socio-cultural se dio lugar a terribles guerras mundiales, hambrunas, religiones que niegan los principios vitales y que niegan su propia naturaleza.
Ante todo esto el vitalismo despliega sus senderos utópicos, y Nietzsche afirma que la esencia más íntima del mundo es la voluntad de poder y el superhombre, en este contexto, de nuevo coloca el problema del hombre en primer plano.
Tras la razón debemos concebir algo irracional, más importante, más edificante, que constituirá una voluntad única, que se esfuerza en dar explicación al mundo.
 “Vivamos resueltamente, de manera total, plena y bella” Nietzsche

Se puede entender la totalidad de la filosofía de Nietzsche como el intento más radical de hacer de la vida lo Absoluto, la vida no tiene un fundamento exterior a ella, tiene valor en sí misma. La vida entendida fundamentalmente en su dimensión biológica, instintiva, irracional, la vida como creación y destrucción, como ámbito de la alegría y el dolor. Nietzsche creyó posible medir el valor de la metafísica, la teoría del conocimiento y la ética a partir de su oposición o afirmación respecto de la vida.
Lo real para Nietzsche es la vida como reiteración de una voluntad que quiere querer, la vida es sobreabundancia, es ir más allá de sí misma, de toda metafísica limitante en formas y esquemas, la vida cómo juego, arte y risa que crea sus propias reglas y destruye las que otros han creado para ella.
Para Nietzsche la vida es lo suficientemente sagrada para justificar en sí misma todo sufrimiento, la vida no requiere premios post mortem para cobrar valor. El placer primordial es profundo y eterno, más aún que el sufrimiento, por ello no toda creación es necesariamente mero afán de ocultar el dolor, puede ser también el deseo de retornar al placer primordial, al núcleo de la vida, de vivir la experiencia de la verdad en la plenitud del dolor y en la plenitud del placer de la vida.
Hay en Nietzsche una constante profesión de ateísmo, que publica reiteradamente con la expresión: “Dios ha muerto”. Pero Dios no es sólo una tesis de algunos filósofos creyentes, sino la condición última, definitiva de la existencia de todo lo sensible. Toda la cultura occidental y la metafísica que la fundamenta se ha construido sobre la distinción, entre el mundo espiritual y el mundo sensible, situando a Dios en la cúspide de toda la realidad. Para Nietzsche el ateísmo trágico debe suprimir esta metafísica, para que sólo sobreviva el espíritu del hombre. Así reivindicamos a Dionisos, porque él simboliza la afirmación de esta tierra como único mundo.
Por un lado Nietzsche es destructor de ídolos y por otro lado debe levantar nuevos ídolos. Hay que destruir aquellos ideales que carecen de vida para identificar el nuevo lugar que ocupará el hombre. En el aspecto negativo se encuentra el entendimiento humano que critica y en el aspecto positivo la historicidad, que es la vida (por historicidad se entiende la conciencia que posee el hombre de su propio transcurrir en el tiempo).
Cuando se siente la separación entre lo racional y lo vital se formula la pregunta ¿qué es el hombre?, aquí Nietzsche considera que el cuerpo tiene una dimensión psíquica, el cuerpo es psique, y al plantear la posibilidad de un superhombre regresa a la utopía a a la reconstrucción, el superhombre es el que se vincula con la vida, es quién hace caso al “self”, al sí mismo, quien no haga esto encontrará que la vida se oculta y entonces lo que surge es la nada.
Y es aquí cuando regresamos momentáneamente a Heráclito: “El camino de ida y vuelta es uno y el mismo”.
La afirmación de un único mundo que está más allá del bien y del mal apunta a un radical cambio de valores. La vida es el principio supremo que destruye los valores tradicionales de la filosofía occidental y de la religión, la moral cristiana es una moral esclava, sobre ella debe triunfar la moral de los señores, que llenos de vida e identificados con la tierra se imponen por la fuerza.
En la concepción de la naturaleza humana de Nietzsche predomina lo biológico, el hombre es uno de los animales, todo lo que ha hecho y hace el hombre es continuación de la animalidad. Pero el hombre es el único animal todavía no fijado. Los demás animales tienen en el instinto el medio infalible para llegar a ser lo que son, y el hombre no. Hay algo fundamentalmente defectuoso en el hombre, dice Nietzsche que es como una enfermedad en el universo, y eso, sin embargo, constituye a la vez su valor. ¿Qué es lo que hace que el hombre se convierta en la enfermedad del universo? ¿Qué hace que aún el hombre no esté fijado? Seguramente está en que el hombre ha innovado, ha provocado al destino más que ningún otro animal. Ha sido el único en luchar con el animal y con la naturaleza para llegar a dominar, ha sido el único eternamente vuelto hacia el futuro. El peligro que corre el hombre al no encontrar el camino de regreso al superhombre por el camello, el león y el niño, está en volver a ser como los otros animales, convertirse en animal doméstico y terminar fijado erróneamente.
Por ser el hombre el único animal no fijado puede cambiar, y en ello se constituye su libertad. El hecho de las libertades nos introduce en la moralidad. El hombre que no se somete a las leyes de la naturaleza obedece a una moral, y bajo esa moral llega a ser lo que es.

Nietzsche quiere restituir al mundo y al hombre el señorío sobre el tiempo, sobre la existencia. El tiempo es la duración circular en la que orbita el universo eterno. La muerte de Dios supone el hundimiento de la cultura occidental sostenida en el otro mundo; es en el mundo, en lo finito, donde hay que buscar la energía de la creación, la voluntad de poder; pero si el mundo no es lo infinito, sino lo finito, la eternidad sólo puede ser pensada como eterno retorno. Con él Dios ya no es necesario. El eterno retorno es para el hombre superior un motivo de gozo cósmico y profundo en la estructura del tiempo. Vivamos de modo tal que queramos repetir este instante eternamente.
P.